sábado, 5 de enero de 2013

Las cucarachas: ejemplo de supervivencia

Estos bichos nada agradables e importantes vectores de enfermedades infecciosas, conocidos por todos, son verdaderamente unos fósiles vivientes. Habitan desde hace unos 300 millones de años en la Tierra y es interesante que apenas han evolucionado y cambiado de aspecto desde su aparición. Algunas características que hacen que sean las reinas de la supervivencia es que son capaces de sobrevivir sin agua durante un mes, soportar dosis de radiactividad muy superiores a los humano o la capacidad de sobrevivir a la disección de la cabeza durante un periodo muy largo (mueren con el tiempo por inanición).
Las cucarachas fueron testigos de la primera aparición de ese instrumento maravilloso que es el poseer alas. Se pasearon entre las patas de los dinosaurios, y son más resistentes, comparativamente, que una ballena o un tiburón. Sobrevivieron a catástrofes como las bombas atómicas lanzadas sobre Hiroshima y Nagashaki en la Segunda Guerra Mundial. 
Es indudable que con las cucarachas la evolución se portó muy bien en cuanto a la capacidad de supervivencia se refiere.

¿Pueden los bebés nacer con colita?

COXIS

     Se trata de un hueso en la punta inferior de la columna vertebral. Forma parte del hueso sacro y es de muy pequeño tamaño. Aunque ayuda a la hora de amortiguar caídas, sentarse, mantener el equilibrio y es sitio de inserción de algunos músculos, no desempeña un papel importante y es susceptible a lesionarse por caídas. El coxis es un vestigio de la cola que los embriones humanos poseen hasta comienzos de la octava semana.

     Con el logro bípedo de nuestros antepasados y la vida en tierra firme en lugar de los árboles, la cola fue cada vez más innecesaria y ha ido desapareciendo con el tiempo. Ya no necesitamos el equilibrio extra que nos aportaba para desplazarnos de árbol en árbol. Aún así, se conocen casos de niños que nacen con una cola rudimentaria, pero suele quitarse por cirugía al poco tiempo.

     Se puede extirpar el coxis por completo en algunos casos de cáncer o dolores fuertes y no conlleva grandes problemas.

Evolución de las Plantas

EVOLUCIÓN DE LAS PLANTAS


     Se cree que las plantas derivaron de algunas algas ancestrales que se alojaban en las orillas de las lagunas. Desde ahí, comenzaron a desarrollar estructuras específicas que las fijaron al suelo.

     Unas simples extensiones subterráneas originaron las raíces, posibilitando la absorción de agua y nutrientes disueltos en el suelo.

     Tras este logro evolutivo, las plantas adquirieron tallos y hojas que les permitieron captar de manera eficiente la energía solar y el dióxido de carbono, necesarios para la fotosíntesis. Posteriormente, aparecería un nuevo componente en el tallo de las plantas ancestrales, conocido como lignina, que otorgaba rigidez y posibilidades de crecimiento y bifurcación a los tallos. Así, poco a poco, las plantas aumentaron de tamaño y los tallos comenzaron a desarrollar ramificaciones (ramas), favoreciendo la captación de luz por parte de las hojas. Otro hito fue el surgimiento de sistemas de conducción de agua y solutos, llamados sistemas vasculares.
     La evolución de las plantas se prolongó durante un período de más de 600 millones de años. Las primeras fueron algas unicelulares que originaron las primeras plantas. El origen de los grupos superiores aún no está bien definido, ya que son muy pocos los fósiles encontrados que den cuenta de la situación evolutiva vivida por estos organismos durante millones de años atrás.

     De lo que sí se tiene certeza es que la aparición y colonización de las plantas en la superficie terrestre influyó directamente en la reducción del dióxido de carbono presente en la atmósfera y, consecuentemente, facilitó el descenso de la temperatura media terrestre, posibilitando, además, el desarrollo de nuevos organismos vivos.

jueves, 3 de enero de 2013

¿El ser humano sigue evolucionando?

La evolución se produce por medio de mutaciones, y variaciones y/o combinaciones genéticas más o menos beneficiosas y su prueba con la selección natural. Pero, ¿existe una selección natural ahora mismo en el ser humano? Yo considero lógica esta pregunta cuando se trata de la especie humana, ya que el hombre es capaz de adaptar el ambiente a sí mismo. La cultura interviene en nuestras actividades biológicas, desde qué y cuánto comemos, qué fabricamos y, por supuesto, cómo nos reproducimos. 
Utilizamos métodos anticonceptivos para evitar tener hijos, técnicas de fertilización asistida, medicamentos y recientemente la capacidad de modificar nuestro propio ADN, entre un largo etc...
El hombre está cambiando de una manera muy rápida su entorno, alterando el clima, aumentando la polución ambiental y creando vacunas para nuevas enfermedades. Estos factores puede estar conduciendo su propia evolución.
Pero entonces, ¿seguimos evolucionando? Si nuestros genes siguen cambiando y existe una selección activa sobre ellos, sí, pero con la capacidad de modificar nuestro propio ADN ya no está tan claro.
Hacia dónde evoluciona la especie humana, si seguimos evolucionando o si nos sigue afectando la selección natural, es algo complicado de saber y definir.



Agarra el dedo del médico que la ayuda a nacer y se hace famosa en todo el mundo.

Nevaeh, de tan solo unos meses de vida, es noticia en casi todo el mundo:


Una impresionante instantánea que capta el momento en que un bebé recién nacido (Navaeh) sale del vientre de su madre aferrándose al dedo del médico que le está ayudando a emerger.

Los orgullosos padres publicaron la fotografía en Facebook, el pasado 26 de diciembre, para compartirla con sus amigos y familiares y ésta empezó a distribuirse a un ritmo vertiginoso.
El padre declaraba:
"El doctor me llamó y me dijo:'Oye, está agarrando mi dedo", "Así que salí corriendo de allí para coger la cámara y captar el momento. Estaba asombrado. Era una imagen impresionante".
Sin embargo, algo tan asombroso como esto, no es más que un vestigio de nuestra evolución. El llamado reflejo palmar, aunque no es una parte del cuerpo, es un reflejo presente en bebes de hasta cinco semanas. Al apoyar algún soporte cilíndrico en la palma de la mano de un recién nacido, éste instintivamente se agarra a ella de modo que puede llegar a sostener su propio peso solo con la mano con que se agarra a dicha superficie.


Este acto deriva de la antigua necesidad de aferrarse fuertemente a la espalda de la madre.


Las manos ¿eran tal y como son ahora?

En el transcurso de su evolución a través de los siglos durante el desarrollo individual, el hombre aprendió a utilizar sus manos.
Gracias al cambio en la forma de huesos como la pelvis, el fémur y la columna vertebral, el hombre adquirió una posición erecta. Estos cambios permiten soportar mejor el peso del cuerpo en posición vertical, sin necesidad de apoyarse en las extremidades anteriores.

Esta última característica ha sido fundamental en la evolución del hombre ya que dejó las manos libres para ser empleadas en otros usos.
Una vez en la sabana, las manos dejaron de tener las funciones de locomoción que desempeñaban fundamentalmente en los árboles por lo que los primeros homínidos (Ramapithecus y sus descendientes) empezaron a darles otros usos manipulando objetos.


Desde luego que la mano sufrió también cambios anatómicos; el más importante de ellos consiste en que el pulgar es oponible a todos los demás dedos. La mano ya no es un órgano tosco que permite simplemente sujetar los objetos, sino un instrumento que permite manipularlos con precisión. El significado de esto es muy grande, pues los cambios en la anatomía de la mano convirtieron a los homínidos en algo totalmente nuevo.



miércoles, 2 de enero de 2013

¿Sabias que los caballos tenían el tamaño de un cordero, varios dedos en cada pie y una dentadura bastante diferente a la actual?


Los primeros équidos que existieron poseían cuatro dedos en cada extremidad de sus miembros anteriores y tan sólo tres extremidades en los posteriores. Como resultado de la evolución, para una adaptación progresiva a la carrera, el número de dedos que descansan en el suelo, a lo largo de las edades, fue reduciéndose a tres, posteriormente a dos, hasta la aparición un único dedo que poco a poco, se endurecería mediante mutaciones, hasta la aparición de un casco único, característica del caballo actual.



Su tamaño ha variado notablemente durante su evolución, pasando de entre  20 y 40 cm de altura de uno de los caballos más primitivos conocidos, hasta la altura actual, que oscila entre 142 y 163 cm.

En cuanto a la dentadura, los resultados del análisis morfológico de más de 6.500 dientes fósiles de caballos salvajes, que datan en algunos casos de hace 55 millones de años, confirman la hipótesis evolutiva de la selección natural de Darwin y el proceso de adaptación de hábitos alimentarios a nuevos entornos causados por cambios climáticos.